Ceutimagina
El museo al aire libre recoge una serie de esculturas y
murales de artistas españoles en su mayoría. Las esculturas ubicadas en los distintos espacios públicos ascienden a más
de un centenar. Los escultores involucrados en este
proyecto, con gran ilusión han ido creando obras de
dimensiones, técnicas y características espectaculares con
las que engalanar nuestro entorno.
La pintura mural salpica nuestros edificios de colores y
mensajes, esta pintura se encuentra profundamente vinculada
a los muros de la arquitectura sobre los que se asienta, son
a la vez, un medio de transmisión sociocultural, que necesita, para mostrarse, insertarse en un ámbito de exposición pública.
Entre los artistas que han contribuido con sus obras a la
creación de este museo al aire libre, podemos destacar
nombres tan conocidos como Antonio Tapies, Jaume Plensa, Salvador Dalí, Manolo Valdés, Rafael Canogar, Fernando Bellver entre otros.
La calle, el barrio, el pueblo son fuentes de educación y
lugares para ésta.
Uno de los objetivos del museo al aire libre, es integrar en el municipio la acción educativa y llevarla a los itinerarios
artísticos, históricos, y arquitectónicos. Queremos crear un museo activo y capaz de mantener una estrecha relación
con los intereses culturales de los ciudadanos, un centro
activo donde el visitante se pueda perder entre sus calles
como si fueran las salas de un museo. Convertir a Ceutí en
el propio museo, favoreciendo así, al disfrute del turismo, embellecimiento y atractivo del municipio.
Entre la colección del Museo al Aire Libre, en Ceutimagina podemos encontrar obras de artistas tan destacados como: Salvador Dalí, Manolo Valdés, Jaume Plensa,
Antoni Tapies, y Baltasar Lobo.
Quien decida acercarse hasta el complejo de Ceutimagina y traspasar el umbral para gozar de las obras escultóricas
que en el interior se albergan, deberá enfrentarse a una monumental Araña de enormes patas de hierro, un cuerpo de enrevesados alambres y bolas de los más diversos colores que brillan bajo la luz del sol. Alzando un poco la vista, sus ojos
verán casi llegando al cielo, una Escolopendra gigante que intenta subir por una de las chimeneas que forman parte de Ceutimagina, de nuevo las manos del artista murciano Flyppy, jugando con los hierros y cristales de mil colores hace surgir
para sorpresa del visitante, un gigante insecto, que cuando
llega la noche nos ilumina.
Aquel que decida entrar en Ceutimagina, podrá disfrutar de las más curiosas y sorprendentes esculturas. Una figura femenina tendida al sol nos recibe nada más entrar al patio, de formas abstractas y volúmenes difíciles de identificar, Baltasar Lobo
nos presenta Au Soleil. Frente a ella, una Campana de dimensiones colosales, decorada con símbolos que caracterizan los trabajos informalistas de Antoni Tapies. Atravesada por
una viga de madera, en la campana se identifican los signos propios del artista, aquellos con claras alusiones al universo, la vida y la muerte, como la cruz o el aspa que dan fe de nuestro paso por la vida.
Como guardián del espacio de arte, una monumental figura humana, espera a que el visitante se aproxime a leer los
nombres de artistas y pensadores que cubren su cuerpo y a
los que el autor rinde devoción. Jaume Plensa conjuga una vez más los opuestos, lo material e inmaterial, presencia y
ausencia, razón y espíritu, despertando las emociones en el público. Cuando llega la noche, Tatoou V, como lo llama
el artista, nos deleita con un juego de luces de colores.
Traspasando el túnel que nos lleva al segundo patio del
museo, encontramos a Borrallente, que consigue atraer la atención de nuestros visitantes, sobre todo la de los más pequeños. Este ser, mitad humano y mitad animal, de
soluciones esquemáticas representa la parte más ridícula de
la condición humana. Leiro consigue sacarle todo el jugo a la madera, respetando su textura, organicidad y policromía.
Junto a la cafetería un Reloj blando evoca al famoso cuadro “Persistencia de la memoria” o “Relojes blandos”, como el
propio Dalí decía, sus relojes adquieren la sensualidad cremosa
del camembert, un objeto extremadamente sólido y rígido se flexibiliza, se ablanda, se hace sensualmente moldeable.
Frente a este objeto símbolo, según el genial artista, de la distorsión del tiempo y la flacidez de la impotencia sexual, esperan pacientes dos figuras entrelazadas, Géminis,
inspiradas en el mito clásico de Castor y Pollox, los dos
hermanos gemelos, conocidos como los Dióscuros y
protectores de marinos y guerreros.
Manolo Valdés nos deleita con Horta del Ebro, ubicada en el espacio 3 de Ceutimagina, esta pieza de líneas simples
y asimétricas muestra la maestría del oficio, el dominio de la técnica y la enorme pasión por la materia de este artista internacional. |
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